I.GUERRERO. VÉLEZ MÁLAGA En la noche del sábado no paró de llover. Pero ni el agua ni el viento impidieron a las personas iniciar ayer, domingo, en la Plaza del Obispo y por tercer año consecutivo, la Marcha Homenaje a las Víctimas del Crimen de la Carretera Málaga-Almería. Las gotas que caían del cielo unieron ambos días separados por 72 años. "La población civil huyó en invierno. Llovía intermitentemente", recordó Encarnación Barranquero, doctora en Historia Contemporánea de la Universidad de Málaga.
Unas 200 personas partieron de la capital malagueña procedentes de Sevilla, Granada, Almería, Gibraltar, Madrid, La Línea de la Concepción y Málaga. Experimentaron en cuatro horas las dificultades de lo que pudo ser esa "desbandada". "Ellos no tenían destino y una vuelta a casa", explicó la diputada de IU, Encarnación Paez, en el acto que se celebró al final del recorrido en la Plaza Al-Andalus de Rincón de la Victoria. "Estaban solos pero no olvidados. Por la justicia, la historia, la verdad y el recuerdo. Nunca más", concluyó.
Memoria. El Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica de la Axarquía había trazado la caminata por 13 kilómetros de la costa malagueña. En cada paso que se daba en contra de la fuerza del viento y ´calados´ por la lluvia estaban presentes los horrores de aquel febrero del 37 cuando las tropas nacionalistas tomaban Málaga.
Los supervivientes reprodujeron sus relatos, todavía con la mirada perdida y expresión estremecedora. Clotilde Vega, Manuel Borge o Trinidad Robles, niños de la guerra, fueron parte de aquellas 150.000 personas que se dirigían hacia Almería. No faltaron ayer a la cita, en compañía de los suyos, y tampoco otros familiares de los que ya no están.
Encarnación Barranquero, doctora de la UMA, contó en el túnel de La Araña que sólo en Málaga se refugiaron hasta 90.000 civiles del Campo de Gibraltar y el Bajo Guadalquivir. "Un tercio de la población huyó", precisó. En su explicación pormenorizada del episodio bajo el aguacero que se vivió ayer, Barranquero reveló que las víctimas partieron de Huelin y La Azucarera de Málaga las noches del 6 y 7 de febrero hacía la única vía libre: Almería. Los fascistas bombardearon la costa con los barcos Cánovas y Cervera.
El túnel. En el túnel de La Cala-Rincón de la Victoria, bajo los agujeros que aún yacen en el techo ocasionados por los obuses -proyectiles- del aquel ataque de las tropas de Mussolini, se guardó un minuto de silencio.
El próximo domingo continuará la celebración del 72º aniversario de la desbandada con otro y último paseo desde Rincón de la Victoria hasta Torre del Mar.